jueves, 22 de julio de 2010

Esta vida llena de blasfemia

Hacia donde se dirige esta vida,

Llena de prejuicios y engaños,

Donde hay cada ser insólenme,

Que engolfa tu vida de pecados.

Dijeron algunos, llenos de mentiras,

Que esta vida, es y será la blasfemia,

Donde todo ocurre por actos injuriosos,

Que segregan el odio que todos llevamos por dentro.

Vida que solo tiene un propósito,

Llenar tu alma de un inmenso vacío,

Donde tú conciencia viajara por el tiempo,

Y tú corazón se colmara de tristeza.

Todo lo que queda es la pesadilla de los mortales,

Un dolor que trasciende en la conciencia.

Solo queda esperar el crepúsculo de la vida,

Donde descansaras de tanta indolencia.

Y una mañana Desperté


Y en una mañana me desperté,

Colmado de sueños y pesares.

Me levante de mi morada predilecta,

Decidí dejar pasar los sentimientos inmersos.

Me incorporo a mi rutina diaria,

Y vuelven a mi, sentimientos inesperados.

Me ocupo en pensar en cosas banales

Y dejo de nuevo esos sentimientos a un lado.

Pasar ese umbral que me retiene,

Pensar en el abismo que no quiero cruzar,

Hacen que mi miedo se eleve en el infinito

Y hacen que pierda lo que en verdad necesito.

Y cada mañana me despierto,

Colmado de sueños y pesares.

Me levanto de mi morada predilecta,

Pero esta vez, si esta vez,

Afrontare los sentimientos inmersos en mi.



miércoles, 6 de febrero de 2008

Sentimientos Opuestos

  • Te pierdo sin hacer nada a cambio,
  • Te dejo ir sabiendo que te necesito
  • Te alejo de mi alma que pide tu ser
  • Y te olvido, mi corazón no quiere luchar más
  • Perderte duele más que el sufrimiento que me causas
  • Porque acostumbrado estoy, de sentirme así,
  • Solo dejarte ir pueda que calme mi sentir,
  • Pero el olvido no deja que mi corazón gane.
  • Sintiéndome así como me siento,
  • Veo que no necesito de tu vida,
  • Pero mi sufrimiento se ahoga en desespero
  • Solo cuando se que me alejo de ti.
  • Te olvido cada vez que veo tu rostro,
  • Pero te recuerdo con cada mirada,
  • Esa que hace que mí dejar,
  • Se convierta en el olvido de mi alma
  • Alejándome con sentimiento de orgullo,
  • Solo el perderte llena mis ganas de vivir,
  • Esas que se vuelven polvo de estrella.
  • Cuando siento que te dejo ir.

domingo, 20 de enero de 2008

La oracion de la ninfa

Estoy aquí, mirando el ocaso de mi vida,
En este bosque donde he sido herido.
Una larga batalla que he visto perder,
Un río de sangre fresca, que colma mi ser.

Un dolor incesable que nubla mi mente.
Una herida que nunca se cerrara.
Aquí estoy esperando la muerte,
Aquí me encuentro mirando el infinito.

Vislumbro una silueta en el horizonte,
Se acerca susurrando unas palabras,
Canta una oración de nostalgia;
Soy tu oración en la inmensa soledad.

Asombro y temor se observan en mis ojos,
Un lucero en esta tarde llena de maldad.
Una Hermosa silueta que cobra forma,
En la diosa del bosque, la ninfa de la soledad.

Acaricia mi cara llena de sudor febril.
Toca delicadamente mi cuello
Y me llena de calma y serenidad.
Me duermo calladamente en sus brazos.

Siento que pasan horas, meses y años.
Sueños colman mi mente relajada.
Despierto y veo que estoy recuperado,
Por esa ninfa que me salvo de la muerte.

Esta ahí, bella como siempre,
Mirando mis ojos, sanándome internamente.
Cierra sus ojos y me dice calmadamente;
Soy tu oración en la inmensa soledad.

Esa frase detona preguntas en mí.
¿Eres tú, una guía que me saque de la oscuridad?
Ella se ríe, me confronta con su mirada y dice;
Soy más que eso, soy tu libertad.

Fascinación siente mi cuerpo,
Al ver que sus sueños hechos realidad.
Mi Díos nunca se olvido de mí,
Me envía la dicha, la esperanza y la verdad.

Ella me toma de la mano.
Salimos a caminar por el espacio sideral.
Siento la felicidad que colma mi ser,
Estoy con la ninfa de mi verdad.

Todo estos años, toda esta vida,
Vi perderla por la maldad.
Soporte grandes pérdidas en mi alma.
Vi como se esfumo mi verdad.

Pasan los años y yo rehaciendo mi vida,
Acomodando los errores del pasado,
Queriendo a mi hermosa ninfa,
Esa que me ha revivido de las cenizas.

Cierro una página en esta historia,
Llena tanto de dolor como de amor,
Donde siempre estaré acompañado,
Por esa ninfa del hermoso bosque,
Mi oración en la inmensa soledad.

sábado, 19 de enero de 2008

Pensamiento nº 1

Cosas que pasan, que tienen que suceder. Búsquedas infructuosas que llevan al caos y la desilusión total. Miradas que provocan escalofríos, son secas y heladas. Congelan cada parte de tu ser, aniquilan tu vida así como destruyen todo los buenos augurios de paz que pueda contener tu alma. Provocan eso y mucho más. A lo mejor este significado puede traer una controversia y dar un mal entendido sobre las cosas que ocurren todos los días.

La búsqueda de lo fructuoso es interminable e infinita. Todo recae a que solo se busque la felicidad y que se obvie todo lo demás, desilusiones conflictos, desamores, tristezas. Todo lo fructuoso viene acompañado de eso. Todo tiene que suceder para poder encontrar la felicidad etérea que dura poco y que no llena tú alma solo le da una ilusión, la deja sin nada. Todo esto puede que sea una vil mentira escrita y sin fundamentos, pero la veo así, son vivencias.

Problemas que suceden a diario y que conllevan a la destrucción de la poca fe que le queda a uno, matan tus sueños, erradican las ilusiones. Pero hay que verlos de un punto de vista mas amplio y alejado de la realidad, todos estos acontecimientos suceden para el beneficio de uno, y aunque pueda sonar extraño y un poco monótono, puede que sea la verdad, todo tiene una razón de ser y sucede para que uno aprenda de las realidades y pueda afrontar otras mas difíciles y menos llevaderas.

El punto esencial de todo esto es que la vida es un problema llevadero desde que se nace hasta que se muere, todo queda al azar. Hay otros que sufren menos, pero no disfrutan tanto, y que de tanto buscar la felicidad soñada terminan inmersos en un mundo de delirios, si se puede llamar así, que hace que toda su vida se valla en un segundo.

Solo la vida tiene la respuesta y las soluciones a los diferentes problemas que se pueden presentar en tu vida. Vívelos y puede que llegues a la felicidad, aunque sea etérea.