Estoy aquí, mirando el ocaso de mi vida,
En este bosque donde he sido herido.
Una larga batalla que he visto perder,
Un río de sangre fresca, que colma mi ser.
Una herida que nunca se cerrara.
Aquí estoy esperando la muerte,
Aquí me encuentro mirando el infinito.
Vislumbro una silueta en el horizonte,
Se acerca susurrando unas palabras,
Canta una oración de nostalgia;
Soy tu oración en la inmensa soledad.
Un lucero en esta tarde llena de maldad.
Una Hermosa silueta que cobra forma,
En la diosa del bosque, la ninfa de la soledad.
Toca delicadamente mi cuello
Y me llena de calma y serenidad.
Me duermo calladamente en sus brazos.
Siento que pasan horas, meses y años.
Sueños colman mi mente relajada.
Despierto y veo que estoy recuperado,
Por esa ninfa que me salvo de la muerte.
Mirando mis ojos, sanándome internamente.
Cierra sus ojos y me dice calmadamente;
Soy tu oración en la inmensa soledad.
¿Eres tú, una guía que me saque de la oscuridad?
Ella se ríe, me confronta con su mirada y dice;
Soy más que eso, soy tu libertad.
Al ver que sus sueños hechos realidad.
Mi Díos nunca se olvido de mí,
Me envía la dicha, la esperanza y la verdad.
Salimos a caminar por el espacio sideral.
Siento la felicidad que colma mi ser,
Estoy con la ninfa de mi verdad.
Vi perderla por la maldad.
Soporte grandes pérdidas en mi alma.
Vi como se esfumo mi verdad.
Acomodando los errores del pasado,
Queriendo a mi hermosa ninfa,
Esa que me ha revivido de las cenizas.
Llena tanto de dolor como de amor,
Donde siempre estaré acompañado,
Por esa ninfa del hermoso bosque,
Mi oración en la inmensa soledad.

1 comentario:
Magnifico.
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